Sumergirse en los fondos marinos de Lanzarote es hacerlo en una armoniosa voluptuosidad de naturaleza. El origen volcánico de esta Isla Canaria, que le confiere a la superficie su característico paisaje lunar, determina también el paisaje submarino, en el que se pueden encontrar veriles (acantilados submarinos), arcos, cuevas, tubos volcánicos, arrecifes artificiales, o hasta barcos hundidos. 

La amplitud de fondos con poca profundidad y la calidez de sus aguas convierten a Lanzarote en el destino vacacional perfecto para los aficionados a la fotografía submarina, ya el mar se mantiene a buena temperatura todo el año y con una visibilidad de hasta 40 metros.

Los espectaculares paisajes de Lanzarote tienen continuidad bajo el Océano Atlántico en sus fondos repletos de color, movimiento y  una biodiversidad que hace imposible contemplar todas las especies en una única zambullida. 

buceo Lanzarote

 Profundos corales, morenas, rayas, mantas, meros, tortugas, delfines e incluso rorcuales y cachalotes pueden verse buceando en Lanzarote. Aunque la suavidad del clima de las Canarias, y la riqueza de su flora y fauna hacen que todas estas islas sean un buen destino vacacional para los aficionados al buceo, la particular orografía submarina de Lanzarote permite que numerosas especies, como el coral naranja, el romero capitán, la estrella canaria o los enjambres de camarones habiten en sus múltiples cuevas submarinas, por lo que prácticamente solo puedan verse aquí. 

Playa Flamingo es un lugar perfecto para iniciarse en el buceo y realizar bautizos de mar. Tiene una gran visibilidad durante casi todo el año y una amplia variedad de bancos de peces como bicudas, sardinas, atunes,  roncadores, salemas, herreras o gueldes, pero también pueden divisarse algunos angelotes y mantellinas.

Bajo la cornisa del  arenal  de las Coloradas se esconden jureles, pejeperros, chuchos, abades, morenas, anémonas gigantes, pulpos o camarones limpiadores.

El Faro de Pechiguera también es un buen lugar para una inmersión, ya que la presencia de un gran macizo de roca y las fuertes corrientes de la zona concentran en ese punto la vida submarina, por lo que el buceador podrá observar tanto el plancton como los grandes animales que nadan por el Atlántico.

La variedad de su fauna convierte a Lanzarote un paraíso submarino muy seguro, ya que, al contrario que otros destinos de buceo internacionales, las especies autóctonas no son peligrosas. Así, si el buceador se encuentra durante una inmersión con tiburones martillo, meros grandes o angelotes es más probable que sean ellos los que huyan, por lo que puede practicarse el submarinismo con total tranquilidad y es un destino perfecto para iniciarse en esta actividad con un bautizo.

Aún así, desde Villalia y las principales escuelas de buceo de Lanzarote recomendamos siempre  la prudencia y el respeto que deben guiar cualquier actividad para que se minimicen los riesgos y contribuir a conservar el entorno para que los que vengan detrás también puedan disfrutarlo. 

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