Antes del desarrollo del turismo en Lanzarote y de que comenzaran a llegar miles de viajeros para disfrutar de sus vacaciones en esta isla canaria, su economía era fuertemente agrícola. Las condiciones tan particulares del medio de Lanzarote,  que podría calificarse de hostil por su aridez, sus fuertes y constantes vientos, por sus manifestaciones volcánicas y la presencia de inmensos campos de arenas de origen marino propició que los agricultores desarrollasen técnicas y sistemas de cultivo propios para sacar partido a estas duras condiciones de partida para sacar fruto a la tierra. 

Uno de los sistemas que más curiosidad despiertan son los arenados, que se originaron de modo natural por la deposición sobre el suelo del material piroclástico que procedía de recientes erupciones volcánicas. Pero otros se crearon artificialmente transportando y colocando una capa de piroclastos de 10 o 15 centímetros sobre suelos arcillosos una vez despedregados. 

 

 

La erupción volcánica supuso inicialmente una tragedia para las familias que vieron sus campos arrasados por la lava y los piroclastos. Fueron muchos los que se vieron obligados a abandonar la isla en condiciones de precariedad por este motivo. Sin embargo, pronto se dieron cuenta de que la presencia de las arenas volcánicas sobre los antiguos campos de cultivo los dotaba a de mejores condiciones para la agricultura.

El recubrimiento del suelo con una capa de material volcánico permite conservar la humedad para el desarrollo de los cultivos aumentando infiltración de agua de lluvia y reduciendo la evaporación. Además, protege las plantas del impacto de las gotas de lluvia y del viento (y de la erosión que esto provoca) y permite un lavado de sales en el suelo, por lo que se reduce la salinidad.

Hoy en día hay en Lanzarote 13.456 hectáreas de arenados en los que se cultivan vides, hortalizas (patatas o papas, cebollas, sandías o melones), legumbres (lentejas, guisantes o garbanzos) y maíz, así como cultivos industriales para la producción de cochinilla, un insecto del que se obtiene un tinte púrpura, como la tunera.

Muchos de los que vienen a pasar sus vacaciones en Lanzarote se acercan a conocer los arenados por su carácter único, su valor paisajístico y ejemplo del ingenio del hombre para vencer a los elementos. Pero además, son un referente a nivel mundial como ejemplo de una gestión sostenible del suelo y del agua y referentes a nivel mundial de la producción de alimentos en un medio árido. 

Reserva tu villa vacacional con Villalia y conoce estos particulares y hermosos sistemas de cultivo autóctonos.

 

 

Live the place